Esta es una historia tonta
Creó que la premisa le costó llamar a mi musa
« Histórico, sobrenatural, felino »
Cuenta la historia, no sé si será verdad o no, pero mejor pienso que si.
El famoso pirata Drake, el regalón de la Corona inglesa, se hizo famoso por ganar la mayoría de los partidos a los partidarios de la Corona española.
Era uno de los más conocidos corsarios durante el siglo XVI, viajando entre los dos grandes charcos (El atlántico y el Pacífico), que separaban a los pueblos ricos en piratas con los pueblos ricos en tesoros.
En un tiempo en que los Ingleses y Españoles aún eran amigos tratando de tener ventajas. Francis Drake que con los años, la reina Isabel I lo nombró « Sir » por sus majestuosas fechoría.
Emprendió su viaje con rumbo al sur de las costas americanas. A bordo de su imponente navío Golden Hind y cuatro embarcaciones más. Paseando por el Atlántico hacia el Pacifico, fue tan duro el viaje, que terminó sólo con su nave, atravesando el feroz Estrecho de Magallanes hasta Bordear las costas chilenas.
En su rumbo desde el rincón del mundo bordeando las costas, navegando hacia el norte. Completamente agotados esos piratas y con la necesidad imperiosa de provisiones, llegaron hasta la isla Mocha o Amuchura que significaba « la resurrección de las almas », un lugar místico habitado por el pueblo lafkenche .
Era un lugar sagrado para éste pueblo, donde las almas de los muertos viajaban desde el continente hasta esta isla para alcanzar su descanso final.
Drake se enfrentó con dichos indígenas, quienes en su lucha para ahuyentarlo, le dieron un golpe en la cabeza y un flechazo en la mejilla debajo del ojo derecho. Pero en realidad fue una táctica ancestral de los indígenas llamando a sus espíritus, preparando a su arma secreta, « el gato volador ».
El famoso gato fue portador de la maldición al gran intruso, marcando su rostro con la característica cicatriz, transformándose en el compañero oscuro sobre su hombro.
Francis Drake acabó sus días en Panamá, encontrando la muerte por disentería en 1596.
Los mitos dicen que oculto su tesoro con miles de monedas, veinte ollas de oro y diez tinajas de joyas en algún lugar de las costas americanas.
La verdad es que el único en conocer el lugar secreto era aquel gato, y no era ningún gritón como los típicos loros de piratas.